Vulnerabilidad...


Y la palabra de la semana fue VULNERABILIDAD... 
Qué triste que basten unos cuantos segundos para que un extraño llegue a desequilibrarte la vida... La semana pasada, mientras reía y tomaba café con un grupo de amigos, llegaron 2 tipos a asaltar el lugar a mano armada. No voy a entrar en detalles de todo lo que sucedió o cómo sucedió porque creo que a esta altura el cómo no importa tanto como el qué fue lo que generó la experiencia. De hecho, ni siquiera tenía planes de escribirlo, pero hoy platicando con un amigo, concluí que sí es importante tratar de sacarlo de alguna manera antes de seguirme ahogando con el sentimiento atorado.
De entrada, en ese momento, sentí miedo, mucho miedo. Es horrible sentirte amedrentado, tener que seguir instrucciones de un extraño que se da valor con un arma y a base de malas palabras, gritos y amenazas te vuelve esclavo de sus órdenes e intenciones. Miedo a no librar el momento, miedo a cometer algún error y que alguno de los que están a tu alrededor salga lastimado. Miedo al sentirte acorralado, a estar en la oscuridad encerrado, a saber que no estás solo porque alguien a tu lado te da la mano tratando de darte tranquilidad, pero aún así, no estar seguro de lo que está pasando. Son minutos que se vuelven eternidades. Minutos de silencios obligados en los que te aferras a tener fe y que deseas que se terminen lo antes posible.
Y cuando esos extraños desaparecen y vuelves a ver la luz y encuentras lo poco que te dejaron todo revuelto y regado por el piso, salta la incredulidad, las ganas de pensar que fué una pesadilla y que nada de eso está pasando. Empezar a reconocer las caras amigas contagiadas por el mismo sentimiento y rectificando que todos estén enteros. Las emociones revueltas entre darte cuenta de las cosas que te han quitado contra el sentimiento de estar a salvo.
Después, las ganas de salir corriendo a gritar para pedir ayuda, el coraje, la impotencia, el susto, la tristeza, el "si hubiera", el pánico, las lágrimas que estaban contenidas, la incertidumbre de no saber qué es lo que vendrá ahora.
Todo el mundo me ha dicho que lo importante es estar bien, completos, que a ninguno le hubieran hecho el más mínimo daño físico y juro que estoy de acuerdo, pero también da coraje verte despojado de tus cosas, saber que no eres rico, que lo poco que tienes lo has trabajado con la mayor honestidad y de la mejor manera posible y que eso que tú tardaste años en conseguir, alguien llegue y te lo quite de una manera tan vil. Y aquí entra de nuevo la revoltura de emociones al saber que lo que vale es que aún tienes manos, pies y la fuerza suficiente para volver a construir desde abajo lo que te han tirado.
No va a ser fácil. Me dijeron que tengo que admitir que sigo teniendo miedo y sí, lo admito, TENGO MIEDO, tengo coraje, tengo tristeza! Si cierro los ojos, sigo viendo y reviviendo las mismas imágenes; cuando empieza a caer la noche se me alteran los nervios. No quiero estar sola, ni he podido dormir sola. Cualquier ruido me hace brincar y por ahora no soporto la oscuridad ni a ningún extraño a mi lado. 
Me dijeron que no será fácil olvidar, que de hecho, jamás se me va a olvidar, pero que tengo que dejar fluir el recuerdo y aceptar que pasó y que ya pasó. Aceptar que soy vulnerable, que todos lo somos, que mi lado material se vió afectado, pero que el lado importante, ese, donde se guardan las emociones y las ideas sigue intacto.
Y a pesar de todo lo malo, de las malas rachas y de todo lo que falta por superar, la vida sigue siendo grandiosa porque esa noche también recibí una lección de amistad y hoy sé que fuí afortunada de vivir tan mala experiencia rodeada de gente prudente que lejos de pensar en si mismos, pensaban en la seguridad del de al lado. 
El destino o quién sea, decidió que viviéramos esa experiencia juntos y que dejáramos de ser solo amigos para convertirnos en algo más fuerte, algo más cercano, el apoyo en el momento más necesitado.  Así que desde el fondo de mi alma le doy gracias a Dios y a la vida por dejarme volver a ver la luz del día, por estar entera, por dejarme estar aquí, por volver a ver, escuchar y abrazar a la gente que me importa y tener la oportunidad de volver a decirles lo mucho que los quiero...
Familia, amigos y Pepo, los amo... Señores, sobrevivimos... 

12 comentarios:

Tonto del Pueblo said...

Compartí contigo la angustia y el dolor que este hecho te produjo. Es claro que no fuiste robada de cosas, sino de tu tranquilidad, pero ¿sabes? a la gente buena, la vida le restituye todo, siempre y cuando mantengas le fe en la vida y, principalmente, el amor, que es algo que tendrás en abundancia, para sanar esta herida.

Gracias por Compartir.

Atte: El Pollo

Gabby said...

Gracias Pollo! No me voy a cansar de darte las gracias por escuchar, por tus palabras de apoyo y por tus consejos en estos extraños momentos!
Te quiero mucho y te mando tremendo abrazo con su respectivo beso!

Master of Puppets said...

Lo material va y viene Mastercita, afortunadamente no lastimaron a nadie fisicamente, en cuanto a la parte psicologica tengo un tratamiento integral de varias sesiones para remediarlo... :p

Besos, tqm.

Anonymous said...

no tengo palabras para expresarte la angustia que me dio leer tu anécdota, pero también me da tremendo gusto que estés bien y que todos hayan salido enteros. Te mando un mega abrazo reconfortante y espero verte en la semana para darte apapachos y hacerte reir un poquito para que vuelva el alma al cuerpo. yo también te quiero mucho muchote y agradezco a Dios haberte puesto en mi camino. t.b.

Gabby said...

Jajajajajajajaja, qué tonto eres! Pero gracias por hacerme reír Mastercito, vaya que le caen bien unas carcajadas al corazón!
Yo también te quiero mucho y te mando besos!

Gabby said...

No sé qué decirte... solo gracias y tú sabes todo lo que esa palabra encierra...
Te quiero puerca!

El as de picas said...

no recuerdo si ya te he firmado pero aqui ando...

es complicado y ademas es extraño hablar de ello jeje dicen que los mexicanos y las mexicanas somos muy "agachones" nadie habla de lo mal que esta el país y nada por el estilo, pero a estas horas de la noche me encontre con tu post y me dejo pensando en dos cosas...

este méxico de incertudumbre ¿acabara algun dia?

¿deberiamos de cambiarlo nosotros?

eso cada uno de nosotros ya lo sabe... mientras que gusto saber que sigues aqui

MNG said...

Cuando no hay nada más que decir, sólo puedo venir a dejarte un beso y un abrazo con muchísimo cariño... Ánimo y espero que pronto puedas recobrar la calma... Te quello

Gabby said...

Hola As! Muchas gracias por la visita y por tus palabras. Qué triste que haya sido con este tipo de noticias por las que te topaste con mi blog, pero por ahora, es la realidad que vivimos.
Un abrazote :)

Gabby said...

Y yo te quello a ti, harto de bien mucho... tú sabes cuánto y si no lo sabes te lo recuerdo...
Te mando muchos abrazos con sus respectivos piojos, liendres y puchurrones!

TeMoC said...

Que mal pedo lo que te ocurrió, me puedo imaginar lo que sentiste y cómo has estado sintiendote pues aqui en Morelia no es tan seguro como antes. Lo importante, y aunque se que ya lo has escuchado, es que no te pasó nada físicamente, lo material vas a ver que te llegará de nuevo de alguna u otra forma. Me conmovió tu post porque muestra lo vulnerable que somos y como unos weyes se dan valor con un arma.

Te mando un fuerte abrazo!!.

Saludos

Gabby said...

Temoc! Qué gusto volver a leerte aunque las circunstancias no hayan sido las mejorcitas. Qué tristeza que ya casi ningún rincón del país se salve de estos malos ratos!
Muchas gracias por tus palabras, te mando un besote y un abrazo :)