Entre esto y aquello!

Alguna vez, paseando por una expo me topé con ESTOS lindos títeres: 


Hoy, paseando por una librería, me encontré estos otros:

De izquierda a derecha, tenemos a Van Gogh, Salvador Dalí, Frida Kahlo y Claude Monet. 

Las diferencias son muchas (empezando obviamente por el precio), pero ya sea los primeros hechos por manos Chiapanecas o los segundos made in China, lo que me gusta es el ingenio con el que los realizan, los detalles de los personajes (reales o ficticios) y sobre todo, que los veas como los veas, todos están igual de feitos!

Vulnerabilidad...


Y la palabra de la semana fue VULNERABILIDAD... 
Qué triste que basten unos cuantos segundos para que un extraño llegue a desequilibrarte la vida... La semana pasada, mientras reía y tomaba café con un grupo de amigos, llegaron 2 tipos a asaltar el lugar a mano armada. No voy a entrar en detalles de todo lo que sucedió o cómo sucedió porque creo que a esta altura el cómo no importa tanto como el qué fue lo que generó la experiencia. De hecho, ni siquiera tenía planes de escribirlo, pero hoy platicando con un amigo, concluí que sí es importante tratar de sacarlo de alguna manera antes de seguirme ahogando con el sentimiento atorado.
De entrada, en ese momento, sentí miedo, mucho miedo. Es horrible sentirte amedrentado, tener que seguir instrucciones de un extraño que se da valor con un arma y a base de malas palabras, gritos y amenazas te vuelve esclavo de sus órdenes e intenciones. Miedo a no librar el momento, miedo a cometer algún error y que alguno de los que están a tu alrededor salga lastimado. Miedo al sentirte acorralado, a estar en la oscuridad encerrado, a saber que no estás solo porque alguien a tu lado te da la mano tratando de darte tranquilidad, pero aún así, no estar seguro de lo que está pasando. Son minutos que se vuelven eternidades. Minutos de silencios obligados en los que te aferras a tener fe y que deseas que se terminen lo antes posible.
Y cuando esos extraños desaparecen y vuelves a ver la luz y encuentras lo poco que te dejaron todo revuelto y regado por el piso, salta la incredulidad, las ganas de pensar que fué una pesadilla y que nada de eso está pasando. Empezar a reconocer las caras amigas contagiadas por el mismo sentimiento y rectificando que todos estén enteros. Las emociones revueltas entre darte cuenta de las cosas que te han quitado contra el sentimiento de estar a salvo.
Después, las ganas de salir corriendo a gritar para pedir ayuda, el coraje, la impotencia, el susto, la tristeza, el "si hubiera", el pánico, las lágrimas que estaban contenidas, la incertidumbre de no saber qué es lo que vendrá ahora.
Todo el mundo me ha dicho que lo importante es estar bien, completos, que a ninguno le hubieran hecho el más mínimo daño físico y juro que estoy de acuerdo, pero también da coraje verte despojado de tus cosas, saber que no eres rico, que lo poco que tienes lo has trabajado con la mayor honestidad y de la mejor manera posible y que eso que tú tardaste años en conseguir, alguien llegue y te lo quite de una manera tan vil. Y aquí entra de nuevo la revoltura de emociones al saber que lo que vale es que aún tienes manos, pies y la fuerza suficiente para volver a construir desde abajo lo que te han tirado.
No va a ser fácil. Me dijeron que tengo que admitir que sigo teniendo miedo y sí, lo admito, TENGO MIEDO, tengo coraje, tengo tristeza! Si cierro los ojos, sigo viendo y reviviendo las mismas imágenes; cuando empieza a caer la noche se me alteran los nervios. No quiero estar sola, ni he podido dormir sola. Cualquier ruido me hace brincar y por ahora no soporto la oscuridad ni a ningún extraño a mi lado. 
Me dijeron que no será fácil olvidar, que de hecho, jamás se me va a olvidar, pero que tengo que dejar fluir el recuerdo y aceptar que pasó y que ya pasó. Aceptar que soy vulnerable, que todos lo somos, que mi lado material se vió afectado, pero que el lado importante, ese, donde se guardan las emociones y las ideas sigue intacto.
Y a pesar de todo lo malo, de las malas rachas y de todo lo que falta por superar, la vida sigue siendo grandiosa porque esa noche también recibí una lección de amistad y hoy sé que fuí afortunada de vivir tan mala experiencia rodeada de gente prudente que lejos de pensar en si mismos, pensaban en la seguridad del de al lado. 
El destino o quién sea, decidió que viviéramos esa experiencia juntos y que dejáramos de ser solo amigos para convertirnos en algo más fuerte, algo más cercano, el apoyo en el momento más necesitado.  Así que desde el fondo de mi alma le doy gracias a Dios y a la vida por dejarme volver a ver la luz del día, por estar entera, por dejarme estar aquí, por volver a ver, escuchar y abrazar a la gente que me importa y tener la oportunidad de volver a decirles lo mucho que los quiero...
Familia, amigos y Pepo, los amo... Señores, sobrevivimos... 

Puritita prevención...

Señooooor, evite accidentes llevando su auto a este selecto sitio:
Lo que uno se encuentra paseando en domingo por esta loca ciudad :)

Y otra vez se me olvidó.

Yo sabía que el 28 de julio tenía que festejar algo... según yo era el cumpleaños de un amigo de la universidad, o la presentación del libro Luz de Luciérnagas, o el birthday number two de mi cuenta de twitter, lo cual resultó una mera coincidencia porque "el algo" que también tenía que festejar era el 4o aniversario de mi adorado y abandonado blog!
Si mi blog fuera un niño, a estas alturas de la vida ya hablaría, caminaría, correría, y ya estaría preocupándome por ver a qué endemoniado kinder lo tendría que inscribir y de paso ya me hubieran puesto una buena demanda por abandono de obligaciones, sobre todo durante el último año... 
Bueno, lo que sea y como sea, FELIZ CUMPLEAÑOS NUMBER FOUR A MI BLOGCITO :)