About Letting Go...

Por hoy sí que me pregunto ¿por qué a veces es tan difícil vivir y disfrutar el momento o el presente? Es como si los demonios y fantasmas de mi cabeza se pusieran de acuerdo para taladrarme los pensamientos y dejarme vacío el espíritu. Y sin razón, azotan mis ganas contra el pasado y las atormentan con el futuro recordándome que el reloj sigue su marcha y que el tiempo no perdona.
Hay días como hoy, o momentos como anoche, en los que lo único que puedo hacer para tratar de acallarlos es llorar, repetirme más de mil veces que todo está bien, que la gente que quiero sigue aquí, que no se han ido, que aún disfruto de su compañía y que eso es lo que tengo que agradecer y disfrutar.
Y de pronto, de un no se dónde, llegó una luz que secó mis lágrimas, acalló a los demonios y después de mucho rato, me dijo que solo debe dejarlos ir y por fin me permitió dormir.