Sin Sentido...

Hoy es uno de esos pocos días que ya no me dan tan seguido en los que quisiera arrancarme la piel y salir corriendo o volando hacia un no destino.
Desde mi nuevo lugar en la oficina, puedo ver el cielo. Por ahora está despejado, pero nadie puede asegurar que esta tarde no vaya a llover.
Las primeras gotas de Enero cayeron el viernes y toda la noche siguió lloviendo. Hay un frío extraño que ya no es de invierno y solo el tiempo sabrá que clima tocará cada día.
Tengo horas escuchando la misma canción y creo que puedo pasar otras tantas escuchándola.
No quise subir a comer porque hoy no tengo ganas de aglomeraciones ni de excesos de gente.
No se que estoy escribiendo porque no estoy poniendo atención... solo suelto la lluvia de ideas que están pasando en este momento por mi cabeza.
No tengo ninguna imagen pensada para este texto y pareciera que mis dedos se mueven al compás que les da la gana contra el teclado.
Tampoco tengo ganas de pensar si lo voy a justificar, a alinear a la derecha o a la izquierda o a centrar porque hoy me da lo mismo... tampoco estoy pensando en esas dos líneas que separan mis escritos y que a veces me sacan canas verdes por no poder ajustarlas. Esta tarde, ni siquiera estarán aquí.
"I was believing in you..." eso dice la canción... tal vez ese es mi error... siempre creer en los demás... o al menos en lo que no debería creer.
Hoy... o al menos en este momento, Estoy triste... no tengo una razón en especial, o tal vez tengo demasiadas... pero no tengo planeado detenerme. Por lo menos el Sol ya se ve reflejado desde la ventana... Buena señal... Tal vez, no llueva hoy...

Punto...


Ponerle punto a algo es hablar de un principio, o es hablar de un final??? Sirve para darle vuelta a la página y comenzar de nuevo??? O sirve para cerrar el cuaderno y guardarlo en un librero???
Y si ese punto se vuelve sucesivo??? Y si en lo sucesivo se vuelve línea??? La línea es movimiento... el movimiento se puede convertir en un camino… tomar un camino, es un cambio... Un cambio puede ser tan evolutivo como uno lo pueda querer o tan destructivo como uno lo pueda aguantar.
Si se vuelve evolutivo, se transforma en progreso, un progreso es un crecimiento… si el crecimiento es emocional, sacará lo mejor de nosotros mismos regalándonos esa felicidad interna que supuestamente todos venimos a buscar y sacará a flote la realidad de lo que en verdad sentimos y lo que en nuestros mejores momentos, somos capaces de dar.
Pero si el cambio se vuelve destructivo, es un retroceso… si se retrocede, se estanca… si se estanca, se puede volver comodidad y conformismo o se puede volver dolor y depresión. Si se vuelve conformismo, la vida irá y vendrá como si estuviésemos viendo una película sobre nosotros mismos, pero nunca participáramos en ella. Si se está deprimido, no todos lo entenderán y se acarreará soledad. La soledad se vuelve introvertismo y el introvertismo nos puede llevar a la locura. Si se está loco y se admite, se puede salir adelante porque se aprende a vivir con ello y continuar, pero si se esta loco y se niega, además de loco, uno se vuelve idiota y el problema se puede agrandar.
La locura no se quita, pero llega a volverse divertida y buena compañera… la depresión se apacigua con acción… para la acción se necesita sacudirse y moverse… para el movimiento hay que empezar poco a poco, como si se trazara una línea… para trazar una línea se necesita detenerse un momento, razonar y pensar que es lo que realmente necesitamos y queremos. Para detenerse y pensar, necesitamos encontrar el punto al que queremos llegar y a partir de ese punto decidimos si queremos seguir, si volvemos a empezar o si por fin nos decidimos a parar.