El ReNo Más Bello!!!

Dic-2006

GraCiaS...



Gracias, por finiquitar este asunto completo con una sola acciòn.
Por cerrar con un giro la llave que detuvo mis làgrimas con resignaciòn.
Por aligerar mi carga al deshacerme de la tristeza que habìa en mi corazòn.
Por despertar mis sentidos de esa pesadilla que se habìa vuelto mi mundo interior.
Por sacarme en un segundo de mi egoìsmo y darme cuenta de lo que hay a mi alrededor.
Por obligarme a poner las cosas en una balanza y darle a todo su justo valor.
Por demostrarme que para ti no soy nada y por lo tanto no te importò mi dolor.
Por facilitarme las cosas para poderte decir adiòs.
Por darme la espalda en un momento tan vulnerable y asì recordarme lo fuerte que soy.
Por ubicarme en esta que es mi ùnica realidad,
Esta en la que debo pensar en mi y ser capaz de perdonar,
En la que debo liberar las cosas que ya no se quieran quedar,
En la que no tengo necesidad de sufrir, lamentarme o llorar,
En la que tiene màs peso haber aprendido lo que realmente es amar.
En la que nunca he estado sola porque hay personas que realmente valoran lo que es la amistad.
En la que es mejor guardar buenos recuerdos y los malos dejarlos atràs,
En la que a pesar de todo. no puedo guardarte resentimientos,
Es mejor olvidarme de guardar rencores y desear que tu vida este llena de luz, felicidad, bendiciones y eternos momentos,
Es tan poco el tiempo que a todos nos queda que ya no me puedo seguir lamentando por mis desaciertos.

Don´t You BreaK My HearT SloW...

AlleGría...


"I
f you have no voice, scream. If you have no legs, run. If you have no hope, invent.
When you step in to the light to do the show, play your rol with everything you´ve got.
Invest every tear, every laugh, everything beautiful and ugly from your life with humanity, because whatever you do, it changes someones life forever…"

25...!!!

Y el ÁnGeL...


Y el Ángel ya no pudo más...
Se sentó en la orilla de un cuarto
Rogándole a su Dios que por fin lo alejara de ese lugar.
Trató de levantarse y el peso de sus alas lo volvieron a tirar...
Cuando volteó a verlas no pudo más que soltarse a llorar.
Sus alas estaban muy sucias, llenas de tristeza, polvo, excremento de otros y una enorme ansiedad.
Dentro de su cabeza escuchaba, el palpitar de su corazón,
Pero el sonido iba acompañado de palabras hirientes que no sabía como provocó.
A aquel rincón llegó un huracán, que en lugar de llevárselo,
Se quedó a hacérlo sentirse cada vez más mal.
El Ángel, comenzó a sentir sobre su cara, como las lágrimas comenzaban a rodar...
Cada una se llevaba un hermoso recuerdo que jamás iba a regresar.
Quería arrancarse la piel para volver a ser libre,
Quería arrancar de sus alas los lastres que no lo dejaban escapar.
Llegó un solo momento en el que no supo distinguir ni siquiera QUE ERA YA...
En qué momento se había perdido y si algún día se podría rescatar.
El huracán seguía sobre su cabeza, acompañado de nubes, truenos y lluvia,
Y esas alas que le arrancaban sonrisas, seguían sin querer dar marcha atrás.
Para el Ángel, se volvía inaceptable, tener que tragar gotas de lluvia
para conseguir un sueño estable, para poder cerrar sus bellos ojos y descansar un instante.
El Ángel se sentía solo, solo con todas sus penas, solo con sus sueños rotos y su corazón hecho mierda.
A lejos comenzó a escuchar más voces, ya no eran solo las que rebotaban dentro de su cabeza

Era una tierna mùsica que le hacía eco en su cabeza...
Así que volteó hacia el ojo del huracán y alcanzó a ver una luz lejana,
Pero por más que estiraba el brazo, ya no lograba alcanzarla.
Las lágrimas se volvían más intensas y se sentía desfallecer,
Sentía que su cuerpo era un extraño que no le permitía ser libre otra vez.
Una serie de manos comezaron a alcanzarlo para darle un jalòn y provocarle el impulso fuera de ese asqueroso rincòn.
Era lo que el Ángel necesitaba, solo un poco de calor, que le recordara donde estaba y que hoy y siempre vale tan solo por su interior.
Fue cuando las alas se abrieron con todo su gran esplendor,
Para tirar poco a poco la tristeza, polvo, excremento de otros y esa enorme ansiedad.
Esa música que escuchaba, ya ni siquiera le hacía dudar,
Eran las voces de más ángeles, de aquellos que en verdad se habían querido quedar.
De aquellos que en verdad entendían, lo que era una verdadera amistad.
De aquellos que no juzgaban lo malo sino lo bueno que se puede dar.
De aquellos que comprendían que la vida no es solo buenos momentos y que es justo en los malos cuando se deben dar los mejores sentimientos.
De aquellos que arrancan sonrisas por muy mal que se pueda estar.
De aquellos que le dan más peso a lo convivido, a lo positivo y todo lo bueno que aún se puede contagiar.
De aquellos que no levantan al Ángel que se ha caìdo, pero que sí dan la mano y lo ayudan a sacudirlo.
De aquellos que comprendían que algo malo sí se puede remediar.
Que entienden que un amigo no es una carga sino un regalo de la divinidad.
Las voces de los Ángeles que NO SE ASUSTAN por no saber reaccionar.
Las voces de los que aman con el corazón en pleno y que saben perdonar.