La CaJa 25...

LA CAJA 25

Cada recuerdo, cada vivencia, cada emoción, cada sentimiento, cada sueño, cada esperanza, cada ilusión, cada decepción, cada enojo, cada perdón, cada beso, cada experiencia, cada aprendizaje, cada error, cada camino, cada hora, cada palabra, cada mirada, cada sabor, cada olor, cada sensación, cada dolor, se encuentran guardadas en su propio espacio dentro de la Caja 25...


La Caja 25, está fragmentada en 2 espacios, mi cabeza y mi corazón... pero ambas comparten información, como los enormes discos duros de las computadoras que dividen sus gigas en fragmentos por funcionalidad, pero que siguen siendo parte de la misma memoria.

La Caja, lleva el número 25 porque es el número que más me ha seguido durante toda mi vida... es como mi perro fiel... 25 letras tiene mi nombre, un 25 de noviembre me inscribí en la universidad, un 25 de octubre Chuy decidió dejarnos, un 25 de marzo me dieron mi primer beso, un 25 de agosto me dieron mi primer trabajo, mi asiento fue el G1-25 en el concierto más esperado de mi vida... y así podría seguir dando más experiencias compartidas con el 25...

La Caja 25 guarda todo lo que soy, todo lo que siento y más que nada, guarda todo lo que sueño... lo que me mueve, lo que me espanta, lo que me detiene, lo que me espasma... la Caja 25 es mi diario vivir, es mi diario sentir, lo que veo, lo que escucho, lo que huelo, lo que siento... Es el archivo más extenso que puedo cargar; guarda desde mi primer pensamiento hasta estas letras... Es tan basta su información que ni siquiera yo misma podría hacer un inventario de todo lo que guarda.

La Caja 25 es tan frágil y pequeña que la llevo dentro de mi cuerpo y a la vez tan grande y firme que si la sacara de donde está, se necesitaría más de una galaxia completa para que cupiera. No está hecha de un material tangible, pero no por eso es imperceptible...

La Caja 25 lleva archivos abiertos, archivos cerrados, carpetazos por falta de información... algunos archivos llevan flores, olores y colores, otros solo se encuentran totalmente lapidados con cinta de aislar y olvido... se divide en errores, aciertos y experiencias, se compone de amor, de ilusiones, sueños y cariño... de enojos, berrinches y caprichos... de inestabilidades emocionales y de cordura mental... de risas, travesuras y abrazos... de caídas, de golpes y fracasos...

La Caja 25 se abre y cierra con la misma facilidad que el mar toca las orillas de la arena, no tiene buena relación con el tiempo aunque a veces logra hacer treguas y considerarlo un amigo. La Caja 25 es de climas variados, puede haber desde un día soleado, hasta las tormentas más potentes ocasionadas por huracanes y tornados. La Caja 25 guarda estrellas y corazones, historias y sabores.

Y desde el fondo de mi Caja 25, te doy las gracias... por tomarte el tiempo de leer estas líneas, por compartir mis sueños y lo que veo, por ser lo que eres, por dejarme aprender de ti, porque si estás aquí es por alguna experiencia compartida, por escucharme, por leerme, por entender que soy humano y también tengo errores, por apoyarme, por quererme, por odiarme, porque por algún motivo, la vida nos puso en el mismo camino, por alguna mirada cruzada, por alguna palabra emitida, o tal vez ni siquiera me conozcas, pero eso es solo un error en la logística del tiempo y los espacios, pero para mí, ese pequeño detalle no es razón suficiente para que no formes parte de mi vida...